
Es de publico conocimiento los hechos suscitados este verano que tiene como protagonista a Rodrigo “La Hiena” Barrios, categorizado como idolo y representante del boxeo argentino.
Realmente no se encuentran calificativos para la actitud asumida por el boxeador en el accidente, es doloroso e indignante y por qué no triste que un ser humano sea capaz de reaccionar de tal forma.
Muchas versiones se dieron a correr una vez producido el accidente y he aquí una vez mas el papel que juegan los medios de comunicación, que tienen el poder de poner en lo mas alto de la sociedad o de destruir a cualquier persona cuando se lo proponga.
Es entendible que al ser protagonista un “campeón” el hecho tenga mas difusión que una persona común, pero lo cierto es que también vende muchísimo mas, y es aquí en donde Brotan los opinologos y notas al por mayor que pierden el sentido de la discusión y se proponen buscar el lado emocional de la gente común.
Me gustaría poner de manifiesto 2 reflexiones: Por un lado, en cuanto al papel que cumplió la justicia (hasta hoy), es que mas allá de la fuga del boxeador la jueza de 1era instancia hizo lo que le marca la ley e incluso mas, ya que en cualquier otra situación seguramente la excarcelación hubiese llegado mucho antes, pero la jueza con los escasos elementos que la ley le da dispuso una serie de medidas (pericias) que hizo dilatar mas la situación procesal del boxeador. Pero en 2da instancia la Cámara hace lugar a la presentación de la defensa concediendo la excarcelación solicitada, y sus colegas en el fallo se dieron el lujo de criticar la labor de la jueza sugiriendo que al tratarse de un famoso mediático había actuado en forma parcial. Ahora me pregunto: no será que la jueza ante tanta aberración y no tener las herramientas legales suficientes en el código penal hizo lo que pudo dentro del marco de la ley??. No obstante tengamos algo de fe en un futuro juicio oral que deberá enfrentar “la Hiena” que sea capaz de paliar tanto dolor a una familia destruida.
Creo personalmente que seria necesario que de una buena vez veamos el fondo del problema, en este caso al menos la responsabilidad de la impunidad no es de la Justicia sino de nuestros legisladores, que conforme la división de poderes deberían ser los que “dictan la ley” otorgándole así “armas” para que algunos jueces honestos que aun quiero creer que existen, puedan ejecutarlas y aplicarlas. Pero claro… como pedirle a los legisladores que cumplan su función si están muy ocupados moviendo piezas para las elecciones del 2011, no??.
Por otro lado, me planteo por qué tiene que ser así el final de nuestros ídolos. Todos los casos de argentinos exitosos particularmente en el deporte no han tenido un desenlace feliz. Basta recordar en el marco del boxeo a otro campeón, Carlos Monzón, que fue también protagonista de una tragedia. Será un problema de educación??, la fama no es para cualquiera?? El entorno de los campeones no es el correcto??, los argentinos no sabemos valorizar a los idolos??
Por ultimo, un accidente de este tipo nos puede pasar a cualquiera y mucho mas en el contexto social que vive nuestro país, pero de ahí a no hacerse cargo de los errores hay una diferencia muy grande. Amigos… el debate esta abierto
Realmente no se encuentran calificativos para la actitud asumida por el boxeador en el accidente, es doloroso e indignante y por qué no triste que un ser humano sea capaz de reaccionar de tal forma.
Muchas versiones se dieron a correr una vez producido el accidente y he aquí una vez mas el papel que juegan los medios de comunicación, que tienen el poder de poner en lo mas alto de la sociedad o de destruir a cualquier persona cuando se lo proponga.
Es entendible que al ser protagonista un “campeón” el hecho tenga mas difusión que una persona común, pero lo cierto es que también vende muchísimo mas, y es aquí en donde Brotan los opinologos y notas al por mayor que pierden el sentido de la discusión y se proponen buscar el lado emocional de la gente común.
Me gustaría poner de manifiesto 2 reflexiones: Por un lado, en cuanto al papel que cumplió la justicia (hasta hoy), es que mas allá de la fuga del boxeador la jueza de 1era instancia hizo lo que le marca la ley e incluso mas, ya que en cualquier otra situación seguramente la excarcelación hubiese llegado mucho antes, pero la jueza con los escasos elementos que la ley le da dispuso una serie de medidas (pericias) que hizo dilatar mas la situación procesal del boxeador. Pero en 2da instancia la Cámara hace lugar a la presentación de la defensa concediendo la excarcelación solicitada, y sus colegas en el fallo se dieron el lujo de criticar la labor de la jueza sugiriendo que al tratarse de un famoso mediático había actuado en forma parcial. Ahora me pregunto: no será que la jueza ante tanta aberración y no tener las herramientas legales suficientes en el código penal hizo lo que pudo dentro del marco de la ley??. No obstante tengamos algo de fe en un futuro juicio oral que deberá enfrentar “la Hiena” que sea capaz de paliar tanto dolor a una familia destruida.
Creo personalmente que seria necesario que de una buena vez veamos el fondo del problema, en este caso al menos la responsabilidad de la impunidad no es de la Justicia sino de nuestros legisladores, que conforme la división de poderes deberían ser los que “dictan la ley” otorgándole así “armas” para que algunos jueces honestos que aun quiero creer que existen, puedan ejecutarlas y aplicarlas. Pero claro… como pedirle a los legisladores que cumplan su función si están muy ocupados moviendo piezas para las elecciones del 2011, no??.
Por otro lado, me planteo por qué tiene que ser así el final de nuestros ídolos. Todos los casos de argentinos exitosos particularmente en el deporte no han tenido un desenlace feliz. Basta recordar en el marco del boxeo a otro campeón, Carlos Monzón, que fue también protagonista de una tragedia. Será un problema de educación??, la fama no es para cualquiera?? El entorno de los campeones no es el correcto??, los argentinos no sabemos valorizar a los idolos??
Por ultimo, un accidente de este tipo nos puede pasar a cualquiera y mucho mas en el contexto social que vive nuestro país, pero de ahí a no hacerse cargo de los errores hay una diferencia muy grande. Amigos… el debate esta abierto
